Darlan Romani es el nuevo coloso de atletismo de Brasil

Cuando Darlan Romani se alistaba para participar en los Juegos Olímpicos de Rio, en agosto pasado, era el primer atleta de su país que competía en lanzamiento de bala en ocho décadas. Pocos podían imaginar -dado el tremendo marco competitivo de esa prueba- que Romani llegaría tan alto. Después de establecer un récord brasileño de 20.94 en la fase clasificatoria, se instaló entre los finalistas y allí logró un histórico quinto puesto, al volver a mejorar su récord con 21.02 m. Hasta ese momento, los mejores sudamericanos del historial olímpico en bala eran el chileno Gert Weil (sexto en Seúl 88) y el argentino Germán Lauro (también sexto, en Londres 2012).
“Quiero agradecer al público que me apoyó tanto y disfrutó con este espectáculo”, dijo aquella vez Romani, mientras el oro pasaba al nuevo fenómeno mundial de la especialidad, el estadounidense Ryan Crouser con 22,52 m. “Ahora vienen otros cuatro años de duro entrenamiento, con el ciclo olímpico hacia Tokio 2020. Y quiero soñar con una medalla” agregó.
Como parte de ese proceso, acaba de concretar un tremendo impacto en el Gran Premio Brasil, este sábado 3 de junio en la Arena Caixa de Sao Bernardo do Campo. El evento formó parte del “challenge” de la IAAF y allí Romani, en su segundo intento, logró un espectacular registro de 21,82 m., que dejó atrás el récord sudamericano (en poder de Lauro con 21,26 desde hacía cuatro años en Doha) y que lo eleva al quinto puesto del actual ránking de la IAAF, donde también Crouser y su compatriota Kovacs aparecen como nombres dominantes.
Romani venía de cumplir un ciclo de entrenamientos en Estados Unidos, donde también aprovechó para lograr la marca clasificatoria hacia el Mundial de Londres (20.93 en Gainesville) y encarar con serenidad este nuevo tramo de su campaña. “Cada vez está más consistente”, aseguró su entrenador, el cubano Justo Navarro, quien conduce su campaña desde que -hace más de cinco años- Romani dejó su Concordia natal para trasladarse al Centro de Entrenamientos en Uberlandia.
De ascendencia italiana, dotado de un poderoso físico (1m.88 de estatura), Romani llegó al atletismo estimulado por su hermano. Nació el 9 de abril de 1991 en aquella ciudad, del estado de Santa Catarina, y en su primera participación internacional fue subcampeón sudamericano de menores (Lima 2008) con 17,06 m. Al año siguiente, ya en juveniles, también fue subcampeón (Sao Paulo) con 16,99 m., con el implemento de 6 kg. En 2010 se colocó entre los finalistas del Mundial Junior de Moncton, donde terminó 7° con 18,58 m.
Luego de su ingreso a la categoría superior, sufrió una lesión en las rodillas que le tuvo por un tiempo alejado del atletismo. En 2012 se proclamó campeón sudamericano u23 en Sao Paulo con 19.93 m. ese mismo año se convirtió en el primer lanzador brasileño en superar los 19 metros (19.03 el 16 de mayo en Sao Paulo) y también los 20 (20.48 el 9 de septiembre en Maringá). Poco después comenzaban sus duelos con Lauro, el nombre dominante en la región y que -en su mejor momento- alcanzaba las finales olímpicas y mundiales. Romani le escoltó en el  Sudamericano 2013 en Cartagena, en los Odesur de Santiago y en el Ibero de Sao Paulo del 2014 y también en el Sudamericano de Lima 2015 (allí Lauro ganó con 20.77, quedando Romani con 20.32). Ese mismo año Romani incursionó por primera vez en el juego grande al asistir al Mundial de Beijing (19.86 en la clasificación) y a los Juegos Panamericanos (sexto con 19.74). Y su verdadero despegue se dio con los Juegos Olímpicos de Rio, tras ganar -en el mismo escenario- el Iberoamericano con 19.67 pocos meses antes.

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