Lloyd LaBeach, el sprinter panameño en los podios olímpicos

Por LUIS VINKER

A veces, tan sólo el tiempo termina por definir la dimensión de una hazaña. Así se da el caso, por ejemplo, de Lloyd LaBeach, el primer velocista de nuestra región que alcanzó un podio olímpico –el segundo fue el brasileño Robson Caetano da Silva, cuatro décadas más tarde- y también el primer panameño que llegó tan alto, hasta que su compatriota Irving Saladino pudo alcanzar la gloria en el salto en largo de Beijing 2008.

LaBeach, quien estudiaba en Estados Unidos y participaba en el competitivo ambiente universitario de ese país, fue uno de los mejores sprinters del mundo a finales de los ’40, llegó a ostentar la plusmarca de los 100 metros y quedó tercero tanto en esa distancia como en los 200 en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948. Escoltó a los favoritos norteamericanos en aquella cita que marcaba el regreso olímpico tras el horror de la Segunda Guerra Mundial.

Lloyd Carrington LaBeach nació en la capital panameña el 28 de junio de 1922. Sus padres, Samuel y Julia, eran parte de la inmigración jamaiquina que había llegado allí a principios de siglo para las monumentales obras del canal. Pero con Lloyd muy chico, retornaron a Jamaica. Allí el señor LaBeach manejaba una compañía de transportes y sus hijos iniciaron sus estudios. Fue en el Tutorial College donde los profesores de educación física vieron las condiciones de Lloyd para la velocidad: los colegios jamaiquinos son una cantera inagotable de atletas, desde aquellos tiempos hasta la actualidad…

Pero también hay que mencionar a un entrenador panameño, Carlos Belisario, quien fue el que convenció a Lloyd LaBeach y a su hermano Sam para que representara a su país (Byron, el hermano menor, lo haría por Jamaica).

Lloyd LaBeach llegó a correr en marcas como 9s.5 para las 100 yardas en Panamá, tanto en 1943 como al año siguiente, y se le cronometró un 10s.2 en los 100 llanos –cuando el récord mundial de Jesse Owens estaba en esa marca- el 8 de agosto de 1943 en Willemstad, Curacao, aunque no recibió homologación por falta de control oficial.

Su debut internacional por Panamá fue en oportunidad de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, en diciembre de 1946. Allí se llevó la medalla de bronce de los 200 metros con 21s7 y terminó cuarto en los 100 llanos con 10s4, pero también resultó decisivo para que su equipo ganara –sorpresivamente- el relevo corto en 43s0. También fue allí donde La Beach se encontró con los que serían sus grandes rivales a lo largo de su campaña internacional: el doblete triunfal de velocidad fue para el cubano Rafael Fortún-Chacón (el mismo que brillaría en los Panamericanos del 51 en Buenos Aires), mientras que el jamaiquino Hebert McKenley quedó subcampeón en los 100 metros y bronce en los 200.

Ese año, LaBeach había recibido la beca para representar a la Universidad de Wisconsin, con sede en Madison, EE.UU. Fue el coach del equipo atlético, Tom Jones, quien vaticinó que “LaBeach está destinado a ser uno de los más grandes atletas de nuestra Universidad. Y en los próximos tiempos, en todo Estados Unidos”. LaBeach, quien estudió Agricultura en Wisconsin, se convirtió rápidamente en la figura de su equipo y durante el Campeonato Nacional Universitario en Minneapolis terminó segundo, tanto en las 100 yardas con 9s.6 (el mismo tiempo que el ganador, Bill Mathis) como en los 200 metros llanos, donde marcó 21s3 y quedó a una décima de McKenley.

Durante un homenaje que la Universidad de Wisconsin celebró hace pocos años para los grandes atletas de su historia, los populares “Badgers”, hubo un tributo especial a LaBeach. Y se recordó también su participación en el Campeonato Nacional de esa temporada del 46, celebrado en San Antonio, Texas, y donde los atletas de raza negra aún sufrieron penosos episodios de discriminación. LaBeach volvió a quedar segundo sobre 200 metros en esa cita entre los mejores atletas del país.

La Beach cerró la temporada de 1946 con una mejor marca oficial de 10s.4 en los 100 metros llanos (el 1 de junio en Champaign).  Y, además, como el principal especialista del mundo en los 200 metros, donde registró seis de los ocho mejores tiempos del año y corrió en tres oportunidades por debajo de los 21 segundos. El 4 de septiembre en Kingston enfrentó nuevamente a McKenley sobre 220 yardas. A LaBeach se le cronomeraron 20s.8 en 200 metros y una décima más para las 220 yardas, lo que representó el récord mundial en ambos casos, aunque no se homologó.

Sin embargo, por cuestiones reglamentarias, no podía seguir representando a Wisconsin en la temporada siguiente y decidió continuar su campaña atlética bajo la conducción de Elvan Drake, en la poderosa Universidad de California-Los Angeles. Por aquellos cambios, tuvo escasa participación competitiva en 1947, manteniendo un standard de 21s3 sobre 200 metros (21s4 en 220 yardas), el 11 de julio en Alhambra, California. Pero a fin de año volvió a representar a Panamá con motivo de los segundos Juegos Deportivos Bolivarianos, en Lima, desde el 25 de diciembre de 1947. Y allí fue la auténtica estrella con sus cinco medallas de oro: 10s5 en los 100 metros y 21s0 en 200 (superando en ambos casos al local y luego campeón sudamericano Santiago Ferrando). La Beach también se llevó el salto en largo con 6.99 metros –en esa especialidad tenía un antecedente de 7,42 m. en pista cubierta, el año anterior en Iowa City- y cerró con otros dos títulos en las postas, donde las cuartetas panameñas marcaron 41s6 en la corta y 3m20s4 en la larga.

En la preparación para los Juegos Olímpicos de Londres, volvió a enfrentar a los mejores velocistas estadounidenses. Arrancó el 13 de marzo en Long Beach con una marca de 9s.4 sobre 100 yardas que igualaba el récord mundial, pero que tampoco se homologó por deficiencias en la largada.

Y el 15 de mayo en Fresno, también tierra californiana, se vivió una jornada inolvidable para los velocistas durante los West Coast Relays. A las 15.15, Mel Patton –hijo del legendario general- logró las 100 yardas con 9s.3, batiendo el récord del mundo bajo condiciones reglamentarias. La Beach le escoltó, a una décima. Y a las 20.30, LaBeach ganó los 100 metros con 10s.2, igualando el récord mundial de Jesse Owens (1936) y Harold Davis (1941), que esta vez sí, tuvo la ratificación oficial de la IAAF.

Semanas más tarde La Beach volvió a correr en esa marca, en Compton, aunque sin homologación. Y el récord mundial se mantuvo por varios años más en 10s.2, hasta que los norteamericanos Willie Wiliams e Ira Murchison consiguieron moverlo a una décima menos, recién en 1956 y en vísperas de los Juegos de Montreal…

También en Compton, La Beach había corrido los 200 metros y 220 yardas en línea recta –especialidad luego desaparecida- con tiempos de 20s2 y 20s3 respectivamente, igualando marcas de Owens… Y semanas antes de la cita olímpica marcó 20s9 para los 200 metros en Milwaukee.

Así desembarcaba, junto a su entrenador Drake,  en los Juegos de Londres como el único que podía enfrentarse con alguna opción al poderío estadounidense. Era la primera vez que Panamá tenía representación en el atletismo olímpico. La final de los 100 metros se disputó el 31 de julio de 1948, ante 85 mil espectadores en el Estadio de Wembley. LaBeach había clasificado con 10s5 en la segunda semifinal, donde terminó a una décima de Patton. Y en la otra semifinal, también dominaban los integrantes del escuadrón USA, Harrison Dillard y Norwood “Barney Ewell. Entre los que se quedaban al margen de la carrera decisiva estaban el uruguayo Juan José López Testa –un gran mérito fue su ascenso a semis- y el ya mencionado Fortún-Chacón, de Cuba.

La final se presentaba muy abierta, pero resultó un duelo entre Dillard y Ewell. Este iba por el sexto carril y Dillard por el 2. El buen arranque de Dillard le dio ventajas, pero Ewell empujó mucho desde la mitad del recorrido, se sintió ganador y comenzó a festejar… Había ganado Dillard, tal vez sorpresivamente, y su tiempo oficial fue 10s3, con 10s4 para Ewell y dos décimas más para Lloyd LaBeach, primer deportista en la historia de Panamá en un podio olímpico. El cuarto lugar fue para el británico Alistair McCorquodale, también con 10s6, mientras Melvin Patton quedó decepcionado con su quinto lugar en 10s7.  Cerró las posiciones otro de los conocidos de LaBeach en las pruebas continentales, Emmanuel McDonald-Bailey, surgido de Trinidad Tobago y representando ahora a Gran Bretaña.

Dillard, en realidad, era el mejor especialista del mundo en los 110 metros con vallas y llegaba con un largo invicto a los Trials estadounidenses. Sorpresivamente, tropezó en los primeros obstáculos y se quedó afuera. Consiguió clasificar en los 100 metros y, aún más, el oro olímpico. Cuatro años más tarde en Helsinki se daría el gusto de ganar su prueba favorita en las vallas y de sumar otro título con la posta…

Sin descanso, llegó el turno de los 200 y nuevamente La Beach se instaló entre los finalistas. Pero allí Patton se reivindicó para triunfar con 21s3, dejando a Ewell con otra medalla de plata (21s4) y a LaBeach con el bronce en 21s5. El conocido Hebert McKenley fue cuarto con 21s6, el mismo registro que el otro integrante de la armada estadounidense, Clifford Bourland, cerrando las posiciones el jamaiquino Leslie Laing con 22s1. Patton, 23 años, oriundo de Los Angeles y estudiante en la Southern California, era un consumado especialista en esta distancia, apenas fue vencido en tres carreras entre 53 disputadas entre 1947 y 1949, una de ellas por LaBeach. Ewell, por su parte, era una “rara avis” en aquel equipo: tenía 30 años –edad inusual para los velocistas de esos momentos- y llevaba más de una década en primer nivel. Deportista polifacético (hizo boxeo en su universidad en Pennsylvania), las dos medallas de plata le sabían a poco, finalmente el oro le llegó con los relevos.

A principios del 49 fue invitado para una gira pro Oceanía donde desplegó su calidad con marcas de 9s.5 en las 100 yardas (29 de enero en Melbourne), 10s6 en los 100 metros (19 de enero en Sidney) y 21s1 en 200 (22 de enero, también en Sidney).

Un año más tarde, varios de los protagonistas de aquellos encuentros olímpicos y continentales volvieron a reunirse en la capital de Guatemala por los Juegos Centroamericanos y del Caribe, desde el 26 de febrero. En los 100 metros, con viento a favor, triunfó el cubano Fortún Chacón al marcar 10s.3, McKenleylo escoltó con 10s4 y LaBeach, tercero con 10s5. Sobre 200 metros, el triunfador fue McKenley (20s9), seguido por el cubano con 21s2 y La Beach, nuevamente tercero con el mismo registro. McKenley, además, venció en los 400 llanos con 47s8 y allí Sam LaBeach, el hermano de Lloyd, terminó cuarto con 49s4. Ambos se unieron para darle a Panamá la medalla de oro en la 4×400 y la de bronce en la 4×100.

Durante la misma temporada de 1950, LaBeach cumplió una gira por los meetings del verano europeo donde, además de los triunfos, tuvo un satisfactorio balance de marcas: en once oportunidades corrió los 100 metros con 10s4 o menos (10.3 el 5 de agosto en Hässleholm y el 13 de agosto en Halsingborg). El 11 del mismo mes consiguió la mejor marca de su campaña sobre 200 metros llanos 20s.7 en Goteborg. Dos días más tarde, en el ya citado meeting de Halsingborg, señaló una décima más. Fue nuevamente el mejor especialista del mundo en los 200 metros en aquella temporada de 1950, en la que corrió en ocho oportunidades en 21s o menos.

Y  acudió a un torneo Bolivariano Extra, en Guayaquil, donde tuvo su despliegue habitual: campeón en 200 con 21s0, medalla de bronce con la posta 4×100 y cuarto lugar en salto en largo con 6.49… Pero lo llamativo sucedió en los 100 metros, disputados el 7 de octubre. LaBeach ganó con 10s.1, que significaba un récord del mundo pero que no recibió certificación oficial por falta de control de viento y otros detalles reglamentarios. A su escolta, el local Andrés Fernández Salvador, le registraron 10s.3, una marca llamativa para él. Hijo de un hacendado ecuatoriano y tras estudiar en Estados Unidos, Fernández Salvador no presentaba antecedentes cercanos a ese nivel (fue luego semifinalista en los Panamericanos del 51) y llevó una vida increíble, con decenas de expediciones en las alturas de Ecuador a la búsqueda del “tesoro perdido de los incas”. Murió hace poco, en 2017, a los 92 años.

Para Lloyd LaBeach aquel torneo marcó su despedida de las competencias internacionales. Su hermano Sam, en cambio, volvió a representar a Panamá en los Bolivarianos del 51 en Caracas, donde triunfó en los 400 metros con 48s0. Y Byron LaBeach, el hermano menor, integró el fuerte equipo de Jamaica en los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952. Quedó como reserva de aquella posta de campeones que formaban Arhtur Wint, McKenley, George Rhoden y Leslie Laing. Dos años más tarde, en los Juegos Centroamericanos de México, Byron La Beach ya ingresó como titular y los jamaiquinos se mostraron imbatibles en ambos relevos. Byron, además, fue 4° en los 100 metros –ganados por el interminable Fortún chacón- y 5° en los 200.

Lloyd LaBeach había retornado a Estados Unidos, cursando posgrados universitarios de Márketing y Negocios en la Universidad Loyola, en Los Angeles. Desarrolló una intensa actividad empresarial en ese país y también en Jamaica, y en 1965 asumió como manager de una compañía dedicada a la importación y exportación de productos agrícolas. A principios de los 90 retornó a Nueva York, donde murió el 17 de febrero de 1999. Fue condecorado con los máximos honores en su país (se le concedió la Orden Vasco Núñez de Balboa) y, por supuesto, en el ámbito deportivo. Recibió la Orden Manuel Roy y se instituyó, el 28 de junio, día de su natalicio, como “Día del Deportista Panameño”.

La tradición de los sprinters panameños en las finales olímpicas continuó con Guy Abrahams en Montreal 1976 y Alonso Edwards –recordman sudamericano vigente y ex subcampeón del mundo- en Rio 2016.

Velocistas sudamericanos en finales olímpicas (individuales)

Los Angeles 1932

200 metros llanos 

         5          Carlos Bianchi Luti                                ARG     21.7

Londres 1948

100 metros llanos     

     3          Lloyd LaBeach                                   PAN     10.4

200 metros llanos  

        3          Lloyd LaBeach                                   PAN     21.2

Helsinki 1952

200 metros llanos   

       6          Gerardo Bönnhoff                                  ARG     21.59

Melbourne 1956

200 metros llanos        

  6          José Telles da Conceição                      BRA     21.56

Montreal 1976

100 metros llanos     

     5          Guy Abrahms                                       PAN     10.25    -0.1

200 metros llanos    

      5          Rui da Silva                                          BRA     20.84    0.8

Los Angeles 1984

200 metros llanos  

        4          João Batista Eugênio da Silva                BRA     20.30    -0.9

Seúl 1988

100 metros llanos  

        5          Robson Caetano da Silva                       BRA     10.11    1.1

200 metros llanos    

      3          Robson Caetano da Silva                   BRA     20.04    1.7

Barcelona 1992

200 metros llanos    

      4          Robson Caetano da Silva                       BRA     20.45    -1.0

Sidney 2000

200 metros llanos  

        6          Claudinei Quirino da Silva                      BRA     20.28    -0.6

Londres 2012

200 metros llanos  

        7          Alex Leonardo Quiñonez                       ECU     20.57    0.4

Rio de Janeiro 2016

200 metros llanos       

   7          Alonso Reno Edward                             PAN     20.23    -0.5

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