Confederación Sudamericana De Atletismo

Nelio Alfano Moura, un notable entrenador

Sitio: Tokyo2020

Nelio Alfano Moura ha tomado parte en todos los Juegos Olímpicos desde Sídney 2000, pero fuera de las pistas. Es entrenador de atletismo y llegó a la cúspide con los oros de Maggi y Saladino en Pekín 2008

Fue todo en cuestión de una semana.

El estrés de cuatro años culminó en dos finales sin prácticamente separación entre una y otra. Y todo su trabajo solo lo podía ver desde fuera. Él no saltaba. El brasileño Nelio Alfano Moura es un entrenador de atletismo -especializado en saltos- que lleva acudiendo con sus deportistas a los Juegos Olímpicos desde Sídney 2000 (y en todos los Mundiales desde 1999) y que hace 12 años, en Pekín 2008, vio todos los esfuerzos recompensados con la medalla de oro de la brasileña Maurren Maggi y otra del panameño Irving Saladino, ambos en salto de longitud.

Los Juegos Olímpicos son otro mundo. Claro que el estrés es grande, incluso cuando logras el éxito, el estrés es inmenso. Aquella semana en Pekín para mí fue muy estresante, pero también bonita”, explica en Nelio Moura para Tokyo2020.org.Nelio Moura e Irving Saladino en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.Nelio Moura e Irving Saladino en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.Cedida por Nelio Moura

Dos caminos diferentes

“Fue una semana muy intensa porque los dos tenían alguna posibilidad de ganar medalla. Saladino era favorito para el oro porque había sido el mejor del mundo por dos temporadas consecutivas, y Maggi era una de las favoritas”, recuerda Moura.

Sin embargo, esto no aseguraba a Moura unas finales en calma.

“Saladino en la calificación tuvo problemas porque hizo dos saltos nulos. Era el favorito, pero solo tenía un intento para calificar. Y a punto no pasa. Avanzaban 12 a la final, y fue noveno. Pero en la final luego lo manejó todo muy bien. Algo diferente al oro habría sido una frustración para Saladino”.

“Con Maggi fue distinto. Salió muy bien en la calificación, fue tercera con solo dos intentos. En la final fue una actuación espectacular: en el primer intento hizo la mejor marca. Y ahí ganó la competencia por un centímetro. Solo uno. En el caso de Maggi la emoción fue muy grande, después de 14 años trabajando juntos. Fue una emoción particularmente importante”, reconoce.

La dificultad mayor ahora es encontrar las condiciones ideales para entrenar por doce meses más

Cómo hacer mejor a los mejores

Precisamente este centímetro de Maggi es la forma que tiene Moura para explicar el papel principal de un entrenador de atletas Olímpicos. Es decir, cómo hacer mejores a los mejores del mundo.

“Es un trabajo de todos los días. Lo más importante es mantener la motivación de los atletas para que sigan en la búsqueda de cada vez más. Efectivamente no es algo fácil, pero saben que si no dan lo mejor que tienen, nunca más serán los mejores. El ejemplo de Maggi, de un centímetro entre el oro y la plata, es único. O Saladino, por ejemplo, era un atleta muy difícil de batir porque no competía al 80 por ciento, sino que siempre lo hacía al cien por cien. Y eso es particularmente fortaleza mental”, remarca Moura.

Ahora el trabajo es mantener esta motivación por doce meses más, debido al aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 al próximo verano.

“Esto es algo difícil de gestionar en la mente de un atleta”.

Sin embargo, lo más complicado no lo ve Moura en este lado, sino simplemente en entrenar… según donde se esté.Nelio Moura con WU Ruiting y ZHU Yaming en el Mundial de Atletismo de Doha 2019.Nelio Moura con WU Ruiting y ZHU Yaming en el Mundial de Atletismo de Doha 2019.Cedida por Nelio Moura

Un equipo internacional

Nelio Moura es entrenador para atletas de muchos países.

Tres de ellos son de la República Popular de China, y están clasificados para Tokio 2020 tras superar la marca mínima en sus pruebas: WU Ruiting (triple salto), ZHU Yaming (triple salto) y GAO Xinglong (salto de longitud). Dos brasileños están clasificados según el ránking, y son Eliane Martins (longitud) y Mateus de Sá (triple salto).

En su equipo, todavía están sin plaza -pero tienen grandes opciones de lograrla- la brasileña Gabriele Santos (triple salto) y el uruguayo Emiliano Lasa, quien fue finalista en Río 2016 en salto de longitud y que esta temporada ha estado lesionado.

Ahora Moura está notando más que nunca las diferencias entre naciones a la que hacía referencia.

“La situación de ahora es que tenemos diferentes atletas en diferentes países, que hoy mismo están en diferentes condiciones de preparación. Por ejemplo, yo estoy en Sao Paulo, en Brasil, y yo tengo disponible una pista para entrenar solamente dos días a la semana. El resto de días entrenamos en un parque público. En Madrid las condiciones son buenas ahora, por ejemplo. Y luego mi grupo de atletas chinos están en Pekín y Naijing y ahora son perfectas las condiciones. En Sudamérica estamos retrasados”.

“Ese es el punto ahora: algunos atletas están listos para competir este año, al punto, y ahora tenemos uno más de preparación, y en un año no sabes lo que puede pasar: una lesión, un infortunio, o se pasa la forma deportiva… o hay otros que no estaban listos este año, pero ganaron doce meses más para preparar y quizá el próximo año llegan en mejores condiciones para competir. La dificultad mayor ahora es encontrar las condiciones ideales para entrenar por doce meses más”, explica.

Cada atleta tiene su historia, sus peculiaridades,

y nosotros como entrenadores nos tenemos que adaptar a eso

Por otro lado, e independientemente de la situación actual, para Moura también cambia su manera de trabajar con atletas de tan diferentes países.

“La cultura es distinta y nosotros nos tenemos que adaptar a cada grupo, o a cada atleta incluso. Cada atleta tiene su historia, sus peculiaridades, y nosotros como entrenadores nos tenemos que adaptar a eso. Pero los más distintos son los chinos, seguro. Yo estoy aprendiendo a comprender su cultura, que es riquísima. Tienen una calidad excepcional”, dice Moura, que trabaja como entrenador de la mano de su mujer.Larissa Moura (izda.) con sus padres Tania y Nelio Moura. Todos ellos son entrenadores de atletismo.Larissa Moura (izda.) con sus padres Tania y Nelio Moura. Todos ellos son entrenadores de atletismo.Cedida por Nelio Moura

Moura como atleta

Moura llegó a ser atleta en su infancia y juventud, pero pronto le picó el gusanillo de ser entrenador.

“Fui atleta de salto triple, pero no de este nivel. En Brasil fui uno de los mejores en las categorías de formación, pero muy temprano me di cuenta de que no tenía alguna de las características necesarias para llegar como atleta a unos Juegos Olímpicos. Por lo tanto, muy temprano empecé a prepararme para ser entrenador Olímpico. Con 19 años ya empecé a trabajar como entrenador, cuando terminé la Facultad de Educación Física”, cuenta.

El éxito es distinto que la victoria. Tú puedes ganar sin tener éxito, y puedes tener éxito sin ganar.

A mí me importa más el éxito; la búsqueda de lo mejor que tú tienes dentro

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