Yulimar Rojas, la perla venezolana

Por LUIS VINKER

El 21 de febrero de 2020, en el Polideportivo Gallur, en Madrid, casi todos los focos de la última etapa del circuito de pista cubierta de la World Athletics se concentraban en la venezolana Yulimar del Valle Rojas. Horas antes de la competición, mi entrenador Iván Pedroso me dijo: este es tu día, no pierdas la chance. Lo único que debes hacer es mantener la calma y concentrarte, para saltar bien lejos”.

            Yulimar abrió la competencia de salto triple con un nulo y enseguida marcó 14.65 m. con su segundo intento. Un nuevo nulo, precedió a lo que sería el anticipo de la gran jornada: 15.29 en el cuarto intento (mejorando su récord sudamericano bajo techo que venía de lograr doce días antes en Metz, Francia, con 15.03). Cometió otro nulo para el quinto pero allí sí, se concentró en un salto definitivo: 15.43 metros, que tuvieron ribetes históricos. “Me siento en la Luna, no lo puedo creer, ahora tengo un récord mundial”, afirmó entre sus festejos. Yulimar había batido el tope mundial indoor que la rusa Tatyana Lebedeva mantenía desde 2004 en Budapest (15.36 m) y, de paso, había establecido el tope sudamericano absoluto, superando en dos centímetros el que ella misma había fijado en un escenario cercano, Andújar, en septiembre anterior.

            La suspensión del Campeonato Mundial Indoor, previsto para marzo en Naijing y que debió pasarse para el 2021 por la epidemia de Coronavirus, le impedía luchar por su tercera corona consecutiva de ese evento. Pero, sin dudas, estaba en su plenitud de forma. “Ahora me voy a concentrar en la temporada de verano y en llegar lo mejor posible a los Juegos Olímpicos de Tokio”, sostuvo.

            Nacida el 21 de octubre de 1995 en Caracas, pero residente desde muy chica en Puerto La Cruz, estado de Anzoátegui, en una zona humilde de la costa del Caribe, Yulimar se reveló como un talento tanto para el atletismo como para el vóleibol, cuyos técnicos esperaban contar con ella en los seleccionados (y aprovechar su altura, que alcanza ahora 1,92 m). Inclusive, llegó a probar con el básquet. El deporte suplió una infancia difícil (padre ausente, seis chicos para mantener…).  “Creo que mis condiciones físicas constituyen algo genético… viene de mi padre biológico, era boxeador, compitió en eliminatorias mundialistas en peso pluma. Y también mi abuela medía casi 1,90 m.” , contó. Finalmente optó por nuestro deporte, alternando las competencias de alto con las de saltos horizontales, hasta su definitiva especialización con el triple desde el 2015.

            Yulimar, quien contó con la conducción técnica de Jesús Velázquez en su país, apareció como campeona nacional u18 de alto con apenas quince años, cuando saltó 1,71 m. En 2011 ya era la mejor de Sudamérica en esa categoría con 1,81 m. y, además, se llevaba el título sudamericano u20 en Medellín con 1,78. La temporada siguiente le deparó más competencias internacionales, con resultados diversos: sexta en el Iberoamericano de Barquisimeto con 1,75, bronce en el Sudamericano u23 de Sao Paulo con 1,73. Y cuarta en su despedida del Sudamericano u18, en Mendoza, con 1,68. Pero sus comienzos del 2013 fueron promisorios y el 5 de abril, en Barquisimeto, se apoderó del récord sudamericano u20 del salto en alto con 1,86 m., quebrando una marca que llevaba tres décadas. También, por primera vez, se mostraba arriba de los 6 metros en largo, cerrando el año con 6,23 m. Encaró ambas pruebas en el Sudamericano mayor de Cartagena (quinta en alto con 1,73, séptima en largo con 6.18), fue subcampeona del Panamericano u20 en Medellín con 1,76 y registró la misma marca en los Juegos Bolivarianos de Trujillo, donde se llevó la medalla de plata, a tres centímetros de la panameña Kashani Ríos.

            A principios de 2014 triunfó en los Juegos Odesur, en Santiago, con 1.79 m. en alto. Participó en el Mundial u20 de Eugene, alcanzando la final del largo (quedó 11a.)… pero no en triple. Y en el Sudamericano u23 de Montevideo fue una de las principales figuras al ganar en largo con 6,36 m. y en triple con 13,35. Cerró esa temporada con su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Xalapa, donde tuvo el honor de desfilar como abanderada de la delegación de su país. Saltó 6,24 para el cuarto puesto en largo, también fue cuarta en triple con 13,54, competencia que marcó el comienzo de sus duelos con Ibargüen. Ese año sus mejores registros fueron 1,82 m. en alto, 6.48 en largo (obtenidos durante el Nacional u20) y 13,65 en triple.

En 2015  se afianzó definitivamente como triplista, por arriba de los 14 metros. Y como paso previo, brilló en los Campeonatos Nacionales de su país, en Barinas, en abril, con récords venezolanos de largo (6.57 m) y triple (14.17). Dos meses más tarde conquistó la corona sudamericana de triple en Lima al marcar 14,14 (viento de 2,8 ms) y 14,05 (viento legal). Era la antesala de los Juegos Panamericanos de Toronto donde -pese a su superación personal- quedó cuarta, detrás de un podio íntegramente sudamericano liderado por Caterine Ibargüen. En dichos Juegos, Yulimar saltó 14.37 con viento a favor (2,2 ms) y 14.20 con viento legal, mejorando una vez más la plusmarca venezolana. “Después de aquellos Panamericanos –recordó- quedó con lesiones en mis piernas y no pude ir al Mundial en Beijing. Peor viendo a las saltadoras de triple, sentí que yo  iba a llegar al nivel de las mejores”. Y también participó en los Juegos Mundiales Militares de Mungyeong, Corea, con medalla de plata en triple (13.82), cuarto sitio en alto (1.80) y octavo en largo (6.12).

El punto de inflexión lo marcó aquel final de 2015, cuando tomó contacto con una leyenda del salto en largo, el cubano Iván Pedroso, quien ahora ejercía como entrenador con base en Guadalajara (España). “Nos contactamos por Facebook, le dije que lo admiraba y que mi sueño era entrenar con él. Iván me expresó que estaba siguiendo mi carrera, que consideraba que yo tenía un gran talento”, contó. Varios de los mejores triplistas del mundo como el portugués Nelson Evora, Alexis Copello y la española Ana Peleteiro entrenan allí.

Desde noviembre de ese año, Yulimar fijó residencia en esa ciudad, comenzó a entrenar con Pedroso y despegó como una de las mejores triplistas del mundo, acumulando desde entonces los títulos mundiales indoor del 2016 en Portland y 2018 en Birmingham, al aire libre 2017 en Londres y 2019 en Doha, además de la medalla de plata olímpica –escoltando a la colombiana Caterine Ibargüen, la otra grande del atletismo sudamericano- en la memorable final de los Juegos de Rio 2016. Allí Ibargüen, quien alcanzó la cumbre con su cuarto intento de 15.17 m., le dio a Colombia el primer oro olímpico de su historia atlética, mientras Yulimar progresaba hasta los 14,98 m que significaron la segunda medalla de la historia olímpica venezolana (la anterior también era en salto triple, por Asnoldo Devonish con el bronce en 1952).

La escalada de Yulimar Rojas sólo tuvo una pausa tras retener el título bajo techo, en Birmingham, por una lesión que le impidió participar en las competencias al aire libre de todo el 2018, el mismo año en que Caterine fue proclamada la atleta número 1 del mundo. A comienzos del 2019, primero en Karlsruhe con 14.45 y enseguida en su territorio “talismán” de Gallur, Yulimar con 14.92 mostraba que estaba otra vez en los primeros planos. Sobre la ya clásica rivalidad con Ibargüen, una dotada del triple que también provenía de la especialización en salto en alto, Rojas precisó: “Mi más fuerte rival soy yo misma. Encuentro motivación en cada día, en cada salto. Tengo un enorme respecto por Caterine, por sus logros, por su ejemplo de deportista y por su perseverancia”. En ese 2019, la castigada por las lesiones fue la atleta colombiana quien, pese a todo, pudo llegar a tiempo para el Mundial donde se llevó la medalla de bronce, continuando así un ciclo notable en esas competiciones (campeona 2013 y 2015, subcampeona 2017, tercera en 2011 y 2019).

Pero los 15.37 con los que ganó Yulimar Rojas en Doha eran inaccesibles para sus rivales y, con esta serie de actuaciones, le va poniendo proa a otra de las grandes metas: terminar con el récord mundial absoluto, en poder de la ucraniana Inessa Kravets desde 1995 (15.50 metros).  “Yo no soy mucho de decir: ‘Estoy para récord’. Me gusta que las cosas salgan por si solas, porque si te obsesionas por lograrlo el cuerpo se agarrota. Sólo hay que mejorar cada detalle y corregir cada error. Iván me dice: ‘Siempre vas a estar por encima de 15 metros, porque 14 es fácil para ti’. Sí que me gustaría que las personas vean que lo imposible se realiza” apuntó la venezolana, en una entrevista con As, pocos días después de su hazaña en Gallur.

            También allí sostuvo: “Mi camino no fue fácil. Hubo trabajo, fuerza, sacrificio y mucho corazón. Eso es lo más importante. Sin eso no estaría aquí, el corazón es lo que te hace grande. Ser sencilla y humilde. Me considero alguien de buenas energías, de la ‘vibra’ que fluye en el universo… Soy también muy familiar, trato de ser el pilar fundamental de la casa para comida, gastos… Es algo que me encargué desde siempre. Tuve unas lesiones como las de 2018 que me llevaron a los suelos. Era muy duro ver a rivales como Ibargüen triunfando y no poder hacer nada. Aquello me cambió el punto de vista. Traté de poner cada cosa en su lugar: en un lado lo familiar, en otro lo sentimental, por otra parte el atletismo. A veces de las cosas malas se aprende. Me cayó una avalancha de la que me levanté. Le aviso que este récord es el principio de cosas grandes… Hoy me siento en paz conmigo, con mi entrenador, con el público. Me encuentre como me encuentre siempre habrá una sonrisa por delante. Me gusta llegar al tartán y decir: ‘¡Aquí estamos!’ Lo más importante es ser tú y mantener la esencia. No ser otra persona. Igual en la pista, en la casa, en la calle…”.

            El oro olímpico es su obsesión, hoy por hoy.

                                                                              ESTADISTICAS AL 1.4.2020

LA PROGRESION DE YULIMAR EN SALTO TRIPLE

                               Outdoor                                Indoor   

2014                       13.65                                     

2015                       14.20       14.37w

2016                       15.02                                      14.69

2017                       14.96                                      14.79

2018                       –                                              14.63

2019                       15.41                                      14.92

2020                       –                                              15.43

OTRAS MARCAS PERSONALES

100 metros llanos 11.94       -0.9         Caracas                                 19.09.2013

100 m. con vallas      15.69 en 2011

Salto en alto        1.87 m.                   Barquisimeto                        05.04.2013

Salto en largo      6.57 m.    0.0           Barinas                                  17.04.2015

                               W           6.79 m.    2.9           Zaragoza                15.06.2019

                               Indoor    6.59 m.                   Valencia ESP        01.02.2020

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